Montilla habla en Madrid
A grandes rasgos, es entiende lo manifestado por Montilla, pero no solo es cuestión de palabras, así que más le vale ser coherente.
Catalunya no puede recibir más golpes de bastón si no se quiere intensificar la desafección de los ciudadanos con respecto a la política. Es uno de los mensajes que se pueden extraer de la conferencia que este miércoles por la mañana ha pronunciado el presidente de la Generalitat, José Montilla. Lo ha hecho, además, desde Madrid, al Foro Europa, ante empresarios y políticos. Montilla ha reprobado las actitudes anticatalanas que contribuyen, dice, a un alejamiento irreversible de Catalunya. Los ejemplos que han servido al presidente por ilustrar sus argumentos han sido el proceso estatutario y la crisis ferroviaria y de infraestructuras.
Montilla ha centrado buena parte del discurso en el actual estado de ánimo de la sociedad catalana, que ha dicho, textualmente, que es de "cabreo, recelo, pesimismo y desafección", y ha reclamado que Catalunya necesita respuestas que vayan más allá del tono de una campaña electoral.
En concreto, reclama que España cumpla con Catalunya en materia de infraestructuras y con el Estatuto, y sostiene que si no lo hace sólo contribuirá a aumentar la desafección. La poción mágica por evitar este fenómeno incumbe, según Montilla, a los poderes de Madrid y también a los partidos de la oposición, a quien ha reprochado que no presenten propuestas con respecto a la crisis de las infraestructuras en Catalunya. Dice que el gobierno catalán no puede pedir dimisiones al gobierno español.
El capítulo de las infraestructuras ha tenido un peso importante en el discurso de Montilla, pero el presidente no ha querido dejar al cajón otro tema espinoso, el proceso estatutario. Ha pedido que el estado cumpla con el Estatuto y ha criticado el recurso del PP presentado al Tribunal Constitucional contra el texto, lo que ha calificado como "golpe de estado institucional". En el ámbito del Estatuto y de la política lingüística, Montilla también ha pedido que desde Madrid se acaben los ataques a Catalunya.
Según el mismo presidente, las reivindicaciones de los catalanes no se han de entender como una deslealtad. Esta actitud exigente no tiene el objetivo de atacar el gobierno español y dice que si se entiende así también se favorece el alejamiento irreversible de Catalunya.
Montilla cree que el bloqueo del Constitucional pretende recuperar el poder por medios no democráticos
El presidente de la Generalitat de Catalunya, José Montilla, ha afirmado que las maniobras para bloquear el Tribunal Constitucional (TC) son similares a las que hace años practicaban otras para obtener o recuperar el poder por medios no democráticos, en referencia al golpe de estado de Franco el 1936 y el 23-F. Así se ha expresado Montilla en la entrega del XIV Premios Blanquerna, que concede la Generalitat a personas o entidades que se hayan distinguido por su contribución a la proyección de Catalunya. En esta edición, se ha galardonado el catedrático sevillano de derecho constitucional Javier Pérez Royo por su "lectura abierta, evolutiva y adaptada a la realidad plural española de la Constitución del 1978".
En su discurso, Montilla ha señalado que Pérez Royo ha llegado a referirse "en términos de golpe de estado" a estas maniobras por colapsar el TC. Tras afirmar que en su condición de presidente de la Generalitat no podía "referirme a la situación presente en estos mismos términos", ha señalado que sí que coincidía con Pérez Royo que estas tramas hace 25 o 70 años "eran maniobras para obtener o recuperar el poder por medios no democráticos".
"Los que ven negada su idea de España en las urnas pretenden imponerla dinamitando el propio equilibrio constitucional mediante el alto tribunal", ha dicho Montilla. Según su opinión, en el discurso de algunos políticos se produce una "insistente confusión" entre nación y Estado, que distorsiona el debate sobre el modelo territorial. Según su parecer, desde esta visión se interpreta cualquier movimiento descentralizador del Estado como una concesión con menoscabo de la nación y se trata de un síntoma más del rechazo a reconocer las identidades nacionales que conviven en el si de España.
Tras mostrar su "profunda preocupación" por los recursos planteados ante el TC por el Estatuto de Catalunya, ha destacado que una sentencia que devaluara sustantivamente su contenido significaría una deslegitimación de la legitimidad parlamentaria y ciudadana que lo ha ratificado, hecho que provocaría una crisis política de consecuencias imprevisibles.
Sin duda, es lógico lo expresado por Montilla, pero solo son palabras, y él mismo en la campaña electoral que le llevó a la presidencia de la Generalitat de Catalunya, tenía como lema, “hechos, no palabras”, pues eso, más hechos, y menos palabras. Ya toca que los 21 diputados del PSC al congreso de diputados, dejen de limitarse a seguir las instrucciones del PSOE, y actúen en consonancia a la postura que defienden en Catalunya. No puede ser que los del PSC adopten un posicionamiento en función de si están en Catalunya, o en Madrid, al menos que sean mínimamente honestos, y mantenga la coherencia.
